Facebook: mySpace también murió de éxito.

Facebook nació como una herramienta para conectar con personas y aquellos comenzó a unirnos más con la gente. Pronto la red se convirtió en un lugar donde tu identidad quedaba representada (la de verdad o la otra), y parte de esa identidad quedaba definida por los post que leías, los que comentabas y los que escribías… Poco a poco llegaron las páginas y las empresas, del tal forma que conectabas con tus “intereses” sin moverte de tu muro. En algún momento se platearon la necesidad legitima de ganar dinero y decidieron poder cobrar por agregar nuevos fans a tus páginas. Empresas, artistas, grupos… se lanzaron a pagar por ver como su número de fans (ahora se llaman likes) se incrementaba con el objetivo de poder llegar a más personas. Las posibilidades de agregarte a páginas y amigos se multiplicaron y acabamos conectados con miles de ellos.